ARRUGA EDITORIAL
Arruga es algo que no debería estar ahí, una falla que se toma como potencia. Lo que evidencia que algo de esto viene de algún lado. La arruga ocupa un espacio, y este es marcado por ella en el tiempo, es el signo espacial del tiempo. Barthes habla de los granos de la voz y nosotras de la arruga del texto, esos pliegues, esa piel, propia de un órgano con vida. Un texto tiene volumen, marca el tiempo y tiene vida.La arruga es un pliegue necesario para la construcción, cómo el cuerpo atestigua haber estado en ese lugar. Arruga es contenedora de textos de tiempos actuales y pasados. Nuevas dramaturgias que se mezclan con los clásicos, viejas discusiones en nuevos tiempos. Arruga busca desarchivar textos escénicos para leernos entre nosotros desde distintos pliegues temporales. Arruga surge como plataforma de discusión textual corporal. Arruga se desdobla para ser leídas uruguayas, latinoamericanas, para escucharnos y leernos. Arruga es lo que evidencia que el teatro clásico ya está escrito y el contemporáneo se está escribiendo, es el volumen puente que nos une. Proponiendo un volumen rugoso para la emergencia textual, arruga propone discusiones literarias en cuanto al texto que será o no representado.